Que me da igual esa cara de niño que tengas y esa mirada tierna con la que me miras, Esto es como al principio: pasas de mi, te da igual todo, dices que me quieres pero no haces nada para demostrarlo, y parece que te da igual volverme a perder.
Esto es como un juego, y por lo tanto, es cosa de dos, yo no puedo sin ti , no puedo aguantarlo más, no puedo volver a pasar por lo mismo, joder, entiéndelo ... Te quiero, pero hemos madurado, esto no es cosa de niños, no puedo estar sin verte o sin hablarte más de 24 horas , y me gusta estar a tu lado, aunque tu me ignores. No entiendo la forma en que me quieres , por que si de verdad me quisieras como lo hago yo, querrías estar conmigo en todo momento . Por que querer es cuidar, es besar, es soportar, es desear, es abrazar, es mimar... Son sensaciones infinitas...
¿y tú? No me das nada de eso.
No pienses en el pasado, ni prepares tu futuro, vive el presente tal y como es.
martes, 20 de diciembre de 2011
lunes, 19 de diciembre de 2011
JBL; inevitable todo.
Sabías que tarde o temprano este momento llegaría.
Sabías que, por una cosa o por otra, te darías cuenta de que las cosas habían cambiado para bien, después de mucho tiempo estando mal. No puedes decir que el sentimiento haya cambiado, ni pensar que los recuerdos están olvidados, pero tampoco quieres que eso ocurra. Quieres conservar en tu memoria todas y cada una de las cosas que te aportó, todos y cada uno de los momentos que pasasteis juntos, todas y cada una de las sonrrisas que te regaló. Son parte de ti, parte de lo que fuiste y también de lo que eres. Es algo que compartís.
Lo pasaste mal, es verdad. Quisiste odiar, olvidar, preguntar...pero no pudiste hacer ninguna de esas cosas.... lo tuviste que dejar pasar y esque si, sabías que tarde o temprano este momento llegaría.
Este momento en el que te das cuenta de que las cosas siempre ocurren por una razón, que si esa persona formó parte de tu vida tanto tiempo con seguridad dejará un hueco imposible de llenar... Si lo has tenido y lo has querido, nunca te podrá dejar de importar. Pase lo que pase.
Por eso no odies, no olvides, no preguntes y simplemente conformate con decirle "estoy ahí".
Y esque este es, sin duda, el mejor momento. El momento de ser sincera contigo misma y reconocer que si, que le quieres, aunque no sepas de qué manera ni en qué forma, y que lo sabes porque, por primera vez, has sentido que lo de tenerlo a tu lado es secundario, que lo primero que quieres es verle feliz, contigo o sin ti...
Sabías que, por una cosa o por otra, te darías cuenta de que las cosas habían cambiado para bien, después de mucho tiempo estando mal. No puedes decir que el sentimiento haya cambiado, ni pensar que los recuerdos están olvidados, pero tampoco quieres que eso ocurra. Quieres conservar en tu memoria todas y cada una de las cosas que te aportó, todos y cada uno de los momentos que pasasteis juntos, todas y cada una de las sonrrisas que te regaló. Son parte de ti, parte de lo que fuiste y también de lo que eres. Es algo que compartís.
Lo pasaste mal, es verdad. Quisiste odiar, olvidar, preguntar...pero no pudiste hacer ninguna de esas cosas.... lo tuviste que dejar pasar y esque si, sabías que tarde o temprano este momento llegaría.
Este momento en el que te das cuenta de que las cosas siempre ocurren por una razón, que si esa persona formó parte de tu vida tanto tiempo con seguridad dejará un hueco imposible de llenar... Si lo has tenido y lo has querido, nunca te podrá dejar de importar. Pase lo que pase.
Por eso no odies, no olvides, no preguntes y simplemente conformate con decirle "estoy ahí".
Y esque este es, sin duda, el mejor momento. El momento de ser sincera contigo misma y reconocer que si, que le quieres, aunque no sepas de qué manera ni en qué forma, y que lo sabes porque, por primera vez, has sentido que lo de tenerlo a tu lado es secundario, que lo primero que quieres es verle feliz, contigo o sin ti...
D.
Quizá, ninguno de los dos tuvimos la culpa de esto. Quizá fue solo un cúmulo de casualidades de esas en las que te he dicho cientos de veces que no creo. Quizá fue que nos lo marcaban las cartas, que se alinearon los planetas, o cualquier mierda de esas que provocaron que tu te metieras conmigo por creer en ellas. Quizá fue Dios que guió nuestros pasos. Lo dudo, porque ninguno de los dos confiamos en él en absoluto. Quizá...quizá somos como imanes, y es inútil intentar encontrar razones lógicas y lo único que se puede hacer es dejarse llevar y decir que es el destino. Sabes que me encanta hacer eso. Quizá sea solo que, aunque no me gusten las matemáticas, tus ojos más mi sonrisa no dan nunca positivo. Quizá nos estemos empeñando demasiado en ir contracorriente, es ser la excepción. Quizá me este engañando y tú vas a dejarme en cualquier momento como has hecho otras veces, o quizá te quedes para siempre si no cometo los mismo errores. Quizá no estemos hechos el uno para el otro, o quizá hicimos algo malo en la vida pasada y no podamos estar bien en esta. Quizá sea que hay gente destinada a enamorarse pero no a estar juntos. O quizá, simplemente, es que es demasiado pedir que te enamores de mi. Quizá yo no te importe ni una décima parte de lo que me importas tú.
jueves, 15 de diciembre de 2011
JBL; inevitable todo.
Nuestra historia era diferente, eso lo sé. Y no, no me refiero a eso de que cada persona tiene sus historias diferentes, no, no lo digo en ese sentido; lo digo de verdad, nuestra historia era diferente, era especial. Puede sonar cursi, pero, ¿sabes? eres la persona que más he querido en toda mi vida. Y ahora que tú no estás aquí, ahora que cada noche no recibo tu mensaje de "Buenas noches", ahora que no me das esas miradas que me volvían loca; ahora es cuando me he dado cuenta de que quizá te quiero más de lo que creía, muchísimo más, y de que es ahora cuando te necesito más que nunca. Pero supongo que es hora de seguir adelante, si tú has logrado pasar página yo también lo haré, con esfuerzo y empeño. O al menos, lo intentaré, porque si un buen consejo me han dado, ha sido el de que no me puedo quedar estancada en una historia que ya pasó... y a día de hoy no te puedo prometer que te vaya a olvidar, pero sí te puedo prometer que lo pienso intentar.
:)
En el fondo, a todos nos gusta pensar que somos fuertes. Que vamos a poder con todo lo que nos venga encima, que pudimos con lo de ayer y que podremos también con lo de mañana. Pero más en el fondo, sabemos que eso no es verdad. Porque ser fuerte no consiste en ponerse una armadura antirrobo ni en esconderse detrás de un disfraz; ser fuerte consiste en asimilarlo. En asimilar el dolor y en digerirlo, y eso no se consigue de un día para otro, se consigue con el tiempo. Pero como por naturaleza solemos ser impacientes y no nos gusta esperar, escogemos el camino corto. Escogemos el camino de disfrazarnos de algo que no somos y disimular. Sobretodo disimular.Si, a todos nos gusta disimular los golpes, sonreír delante del espejo y salir a la calle pisando fuerte, para que nadie note que en realidad, lo que nos pasa de verdad, es que estamos rotos por dentro. Tan rotos que ocupamos nuestro tiempo con cualquier estupidez con tal de no pensar en ello, porque el simple hecho de pensarlo hace que duela. Pero a veces, bueno… a veces tienes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte, bajar la guardia y darte una tregua. Está bien bajar la guardia de vez en cuando. No queremos hacerlo porque eso supone tener un día triste, uno de esos viernes que saben a domingo, un día de esos que duelen, de recordar y echar de menos. A los que ya no están, y a los que están, pero lejos. Sin embargo, hay momentos que es lo mejor que puedes hacer: darte una tregua. Poner tu lista de reproducción favorita, tumbarte en la cama, y si hace falta llorar. Llorar todo lo que haga falta. Eso no nos hace menos fuertes; eso es lo que nos hace humanos.
(;
Y es que mi amor ni tú eres Romeo ni yo soy Julieta. A ti no te dieron el papel de príncipe azul y a mí nunca me gusto ser la cenicienta. Ni a ti te gustan los trajes de gala ni a mí los vestidos que tapan más de lo justo. Nunca te gustó ser el héroe ni a mí ser la chica a la que rescatan. Ni a ti te va lo de ser el caballero ni a mí lo de ser la señorita. Y es que cariño no te hace falta rescatarme ni escribirme mil poemas. Me conformo con que una noche bailes conmigo, que me invites a una copa. Que tus ojos dediquen dos miradas, y que tus labios sonrían al pensar que estoy loca. Me vale con que me rompas las medias siempre que sea entre besos y caricias. Me basta con que me lleves a casa, aunque sea de madrugada.Porque cariño, todas planearon un cuento de hadas, con príncipe y final feliz, pero, ¿sabes mi amor? yo siempre improvisé y ahora me van los chicos malos y las noches de lujuria.
En eso consiste.
¿Sabes? Hay ocasiones en que la vida te demuestra lo jodida que es. En esas ocasiones deseas dejarlo todo, rendirte de una vez y mandarlo todo a la mierda. Te preguntas, ¿Que coño es esto? ¿Esto es vida? y solo hay algo en tu mente: ¡No quiero seguir con esta mierda! Quieres acabar ya con ello, sentirte libre y vivir la tranquilidad que siempre buscas.
Pero creeme cuando te digo que haciendo eso, solo haces daño. Y causas un mayor sufrimiento, en tu alrededor todo cambiará nada será igual, todo por una mala racha...Porque la vida dá muchos golpes, y lo sé, creéme. Pero en los momentos duros y en los felices tienes que saber que es parte de la vida. Que todo esto es igual, es como la economía; en sus mejores tiempos está arriba, rebosante, plena y grande; pero en cambio en otras ocasiones está por abajo, hundida al borde del abismo, pero después de un tiempo, sea corto o largo, vuelve a subir y a bajar y así siempre. Los momentos tristes los hay, no hay nada que los quite o los cambie. Pero hay que saber afrontarlos, porque no existe la felicidad plena. Si quieres llegar a ser feliz, tienes que luchar y nunca rendirte en los malos momentos, que cuando venga algo que te haga bajar, tu pienses que vas a volver a subir, porque en esto consiste la vida, en subir en bajar. En ser feliz y sufrir.
Pero creeme cuando te digo que haciendo eso, solo haces daño. Y causas un mayor sufrimiento, en tu alrededor todo cambiará nada será igual, todo por una mala racha...Porque la vida dá muchos golpes, y lo sé, creéme. Pero en los momentos duros y en los felices tienes que saber que es parte de la vida. Que todo esto es igual, es como la economía; en sus mejores tiempos está arriba, rebosante, plena y grande; pero en cambio en otras ocasiones está por abajo, hundida al borde del abismo, pero después de un tiempo, sea corto o largo, vuelve a subir y a bajar y así siempre. Los momentos tristes los hay, no hay nada que los quite o los cambie. Pero hay que saber afrontarlos, porque no existe la felicidad plena. Si quieres llegar a ser feliz, tienes que luchar y nunca rendirte en los malos momentos, que cuando venga algo que te haga bajar, tu pienses que vas a volver a subir, porque en esto consiste la vida, en subir en bajar. En ser feliz y sufrir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

